Algunos enlaces de este artículo son de afiliado (Civitatis): si reservas a través de ellos no pagas más y nos ayudas a seguir con la web.

Bogotá fue la puerta de entrada a nuestro viaje por Colombia. Aterrizamos el 8 de julio con mi mujer y nuestros dos peques, de 3 años y de 10 meses, y la capital nos sorprendió para bien.

Le dedicamos dos días y medio. Uno lo usamos para ir a la Catedral de Sal de Zipaquirá, otro para el centro histórico y la última mañana, antes de coger el avión a Medellín por la tarde, subimos a Monserrate. Aquí te cuento cómo lo organizamos y qué merece la pena si viajas, como nosotros, con niños.

Antes de empezar: la altura y el clima de Bogotá

Bogotá está a unos 2.600 metros de altura. Los primeros días se nota: te cansas antes subiendo cuestas y puede costar un poco más dormir. Con niños, mi consejo es no llenar demasiado el primer día y beber mucha agua.

El clima es fresco todo el año, con mañanas frías, sol a ratos y lluvia cuando menos te lo esperas. En julio nos tocaron bastantes días nublados, así que chubasquero y una capa de abrigo siempre en la mochila.

💡 Consejo: Para moverte por Bogotá usa Uber. Nosotros lo usamos para todo: es cómodo con niños, no tuvimos ningún problema y sale mucho más barato que los taxis.

La Candelaria, el barrio histórico

Si solo tienes un día para ver Bogotá, empieza por La Candelaria. Es el barrio colonial de la ciudad: calles empedradas, casas de colores, balcones de madera y arte urbano en cada esquina.

La calle de los paraguas, en La Candelaria
La calle de los paraguas, en La Candelaria

Lo mejor es perderse sin rumbo. Hay muchísimos grafitis y murales enormes, tiendas de artesanía, cafés pequeños y rincones muy fotogénicos. Con niños funciona muy bien: buscar los murales más grandes se convierte en un juego.

Arte urbano en las calles de La Candelaria
Arte urbano en las calles de La Candelaria
Calles de colores en el centro histórico
Calles de colores en el centro histórico

Por las calles del centro verás llamas engalanadas con las que puedes hacerte una foto por una propina. Al peque le encantó.

La foto con la llama, uno de los momentos favoritos del peque
La foto con la llama, uno de los momentos favoritos del peque

Si te apetece verlo con alguien que te explique la historia, hay un free tour por La Candelaria que está muy bien valorado: free tour por el barrio de La Candelaria.

Plaza de Bolívar y la Catedral Primada

A pocos minutos andando está la Plaza de Bolívar, el corazón político del país. Alrededor tienes la Catedral Primada, el Capitolio Nacional, el Palacio de Justicia y el Palacio Liévano, que es el ayuntamiento.

Catedral Primada de Colombia, en la Plaza de Bolívar
Catedral Primada de Colombia, en la Plaza de Bolívar
El Capitolio Nacional desde la Plaza de Bolívar
El Capitolio Nacional desde la Plaza de Bolívar

La plaza está llena de palomas, y eso para un niño de 3 años es lo mejor de Bogotá. Venden bolsitas de maíz para darles de comer y acabamos rodeados de ellas.

Dando de comer a las palomas en la Plaza de Bolívar
Dando de comer a las palomas en la Plaza de Bolívar

El Museo del Oro

El Museo del Oro es probablemente el museo más famoso de Colombia, y con razón. Tiene una colección enorme de orfebrería precolombina: máscaras, joyas, figuras y ofrendas de las culturas que vivían en el territorio antes de la llegada de los españoles.

A los adultos nos encantó. Los niños, en cambio, se aburrieron un poco, así que si vas con peques no intentes verlo entero: en una hora te llevas lo mejor, como la famosa balsa muisca, la pieza que inspiró la leyenda de El Dorado.

La balsa muisca del Museo del Oro de Bogotá
La balsa muisca, la pieza estrella del Museo del Oro. Foto: Paoraqp (Wikimedia Commons, dominio público)

💡 Consejo: El Museo del Oro cierra los lunes. Consulta el horario y el precio actualizado en su web oficial antes de ir.

Justo al lado está el Parque Santander, con las letras de colores de BOGOTÁ, perfectas para la foto de rigor.

Las letras de Bogotá junto al Parque Santander
Las letras de Bogotá junto al Parque Santander

Subir a Monserrate

Si hay una imagen de Bogotá que tienes que llevarte, es la vista desde Monserrate. El cerro está a más de 3.100 metros, en lo alto tiene un santuario y desde arriba ves la ciudad entera, que es enorme.

Se puede subir de tres formas: en teleférico, en funicular o andando por un sendero de escaleras. Con un bebé y un niño de 3 años, lo más cómodo es el teleférico o el funicular.

Nosotros fuimos en Uber desde el hotel y, al bajar, volvimos también en Uber directos al hotel, porque esa misma tarde salía nuestro vuelo a Medellín.

Las letras de Bogotá en lo alto de Monserrate
Las letras de Bogotá en lo alto de Monserrate
Bogotá desde Monserrate
Bogotá desde Monserrate

Arriba, además del santuario, hay una calle llena de puestos de comida y artesanía. Es un buen sitio para probar algo típico y comprar algún recuerdo.

Puestos de comida y artesanía en lo alto de Monserrate
Puestos de comida y artesanía en lo alto de Monserrate

Ve temprano. Por la mañana suele estar más despejado y hay menos colas; a mediodía las nubes empiezan a tapar la vista. Nosotros subimos la última mañana, antes del vuelo a Medellín, y nos dio tiempo de sobra.

En familia en lo alto de Monserrate
En familia en lo alto de Monserrate

Si prefieres subir con guía, hay un free tour por el cerro de Monserrate.

Excursión a la Catedral de Sal de Zipaquirá

Uno de nuestros días en Bogotá lo dedicamos a la Catedral de Sal de Zipaquirá, una iglesia construida dentro de una mina de sal a unos 50 kilómetros de la ciudad. Es una de las excursiones más populares desde Bogotá y nos pareció imprescindible. Hay alrededor de una hora de camino, así que lo más cómodo es una excursión organizada a la Catedral de Sal.

La nave principal de la Catedral de Sal
La nave principal de la Catedral de Sal

Te lo cuento todo en este artículo: cómo visitar la Catedral de Sal de Zipaquirá desde Bogotá.

Dónde comer en Bogotá

La comida colombiana es sabrosa y contundente. Prueba el ajiaco, la sopa típica bogotana de pollo y papa, y las arepas, que encontrarás en todas partes. Los platos suelen venir con arroz, aguacate, plátano y carne, y las raciones son generosas.

Un plato típico colombiano, con arroz, aguacate y plátano
Un plato típico colombiano, con arroz, aguacate y plátano

Nos gustó mucho, aunque te confieso que, al cabo de varios días, la comida se nos hizo un poco pesada para el día a día. Y algo que no esperábamos: en muchos sitios el café es exquisito, pero el de nuestro hotel era malísimo. Si eres cafetero, busca cafeterías de especialidad.

Dónde dormir en Bogotá

Nos alojamos en el hotel Carlton, que reservamos por Booking. Tenía piscina climatizada, y después de un día de calles y cuestas, un rato de agua era el mejor premio para los peques.

La piscina climatizada del hotel, el premio después de cada día
La piscina climatizada del hotel, el premio después de cada día

¿Es seguro Bogotá?

Es la pregunta que más nos hicieron antes de ir. Nuestra experiencia fue muy buena: nos movimos en Uber, por zonas turísticas y de día, y no tuvimos ningún problema. Lo que más nos marcó fue la gente: amabilísima en todas partes.

Aun así, conviene aplicar el sentido común de cualquier gran ciudad. Lo explico con más detalle en ¿es seguro viajar a Colombia?.

🛡️ Antes de viajar

No viajes sin seguro de viaje

Una visita al médico, una maleta perdida o un vuelo cancelado pueden arruinar el viaje (y el presupuesto). Y si viajas con niños, todavía más. Con IATI Seguros tienes asistencia médica 24 horas en español, cobertura de equipaje y cancelación, y modalidades para viajes cortos, largos o de mochilero.

Nuestro itinerario de Bogotá en 2 días

  • Día 1: excursión a la Catedral de Sal de Zipaquirá y vuelta a Bogotá por la tarde.
  • Día 2: La Candelaria, Plaza de Bolívar, Museo del Oro y Parque Santander.
  • Mañana del día 3: subida a Monserrate y vuelo a Medellín por la tarde.

Si estás preparando tu ruta, aquí tienes todo nuestro viaje: viajar a Colombia con niños pequeños.

Sigue explorando: Todos los artículos sobre Colombia · Más guías de América

Sobre el autor

Jorge, de Zaragoza y afincado en Tarragona, creador de Los Viajes de JJ. Con su mujer Ljuby ha viajado por más de 30 países y cuenta sus rutas, guías y excursiones en el blog.

También te puede gustar: